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Pensamiento y acción política y social. José Gómez Cerda

Pensamiento y acción política y social

 

José Gómez Cerda

 

La humanidad vive una crisis, una incertidumbre, que no sabemos dónde iremos, cual es el camino del futuro político. ! No tenemos líderes políticos ni sociales a seguir!

 

Donald Trump, presidente de Estados Unidos; Kim Jong Un, de Corea del Norte; Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas, y Nicolás Maduro, de Venezuela, son locos en el poder. !El futuro político del mundo está en una incertidumbre!

 

El proceso de globalización que vivimos actualmente, el neoliberalismo político, ha aumentado el comercio, el tráfico de mercancías y capitales, la corrupción, y el poder político; también ha aumentado el desempleo, el hambre y la miseria entre millones de seres humanos.

 

Necesitamos de otro tipo de globalización que tienda a unir a los hombres y mujeres, especialmente en las zonas más apartadas y pobres del planeta.

 

Los jóvenes de esta generación necesitan una orientación que les permita ver otras cosas diferentes a lo que ofrecen los políticos, para eso es necesario ir a los maestros, los hombres y mujeres que han aportado sus conocimiento, habilidades y acciones, que  sirven de modelo para los que buscan una sana orientación en su formación político e intelectual,  para la acción.

 

Un dirigente político, económico o social que obra con sus acciones,  agrega un pensamiento sano y lúcido, esa acción se hace más eficaz; cuando el pensamiento está acompañado de la acción, el dirigente puede orientar más eficazmente a los que están a su alrededor.

 

Muchos líderes de los partidos sólo piensan en las elecciones, y miran a los otros como votos; un buen dirigente piensa en la educación del pueblo y las nuevas generaciones.

 

El pensamiento tiene ideales que pueden marcar el camino a recorrer, siempre que tengan programas definidos que indiquen los objetivos a alcanzar.

 

El dirigente ayuda a capacitar al hombre para la acción, pero antes le debe ofrecer el arte de estudiar, leer, capacitarse para realizar su obra con plena conciencia, interpretando el presente y a prevenir el futuro.

 

La historia está llena de obras positivas que realizaron grandes hombres, donde cada uno de ellos hizo sus acciones en defensa de los más, débiles; otra historia describe a los que utilizan el poder político, económico y social para su propio beneficio particular, individual.

 

 Estamos con los primeros, que son una cantidad más limitada, pero más auténtica para la humanidad.

 

Algunos dirigentes son buenos para acciones en su propia comunidad, que ellos conocen bien y donde son respetados, otros lo hacen a nivel de una región, pocos a nivel nacional, que implica tener una visión más completa y compleja de todo lo que indica el interés nacional, algunos llegan a tener una visión más global, de todo un continentes, otros llegan a realizar una misión universal, global, mundial.

 

En todos los casos la tarea de conducir hombres y mujeres es difícil, requiere de una formación intelectual, moral y espiritual muy grande, que se logra con el estudio y el compromiso con la clase social en la cual está involucrado.

 

Los ideales son importantes, pero antes debe existir el estudio. Un dirigente social es una persona que debe dedicar tiempo suficiente, en forma permanente y sistemática, al estudio y la investigación.

 

La historia está llena de vidas de grandes hombres, que se dedicaron a la política, el militarismo, el poder político y económico. Los poderosos económicamente tienen su historia…pero hay otra historia de hombres y mujeres que han aportado sus ideales, pensamientos, acciones y obras a poner como supremacía el trabajo sobre el capital, lo espiritual sobre lo material, ser auténticos en el pensamiento y la acción.

 

Mi libro “PENSAMIENTO Y ACCIÓN” está dedicado a  hombres y mujeres  que quizás nunca aparecen en las grandes biografías, pero están en el corazón de los pobres y humildes, han sido sus voces y se han sentido interpretados por ellos. El pensamiento y la acción deben caminar juntos.

 

El buen pensamiento, sin acciones es una senda iluminada, pero sin un fin en el camino. Cuando el pensamiento y la obra se unen, se concretizan en una acción, lo cual es positivo, siempre que vaya en obtener el bien común, por medio de la justicia social.

 

Todos tenemos las posibilidades de pensar, pero debemos completarlo con obras concretas, realizables, para defender los derechos, libertades, aspiraciones y problemas de los más pobres, los que realmente representan al pueblo.

 

La autenticidad en el pensamiento y la acción es una responsabilidad personal de cada líder político.

 

No debemos pedirles a otros que hagan lo que nosotros pudiendo realizar no hacemos. Las ideas y pensamiento que hemos elaborado, debemos hacerlas realidad, en forma pequeña o grande, de acuerdo a nuestras capacidades como militantes o dirigentes, y los medios que estén a nuestro alcance, pero realizarla.

 

Debemos tener modelos, hombres y mujeres que nos sirvan de ejemplos con sus vidas y acciones, no para imitarlos, porque ellos son únicos, sino para aprender de ellos. Pero siempre prefiero a los que han descubierto que el trabajo honrado es más poderoso que el dinero mal ganado, que la formación política y social  es para servir a los que más necesitan.

 

La solidaridad se convierte en derecho positivo, representa un equilibrio entre los que más pueden y lo que más necesitan. La solidaridad evita los favores y las limosnas, imponiendo la justicia social.

 

El libro PENSAMIENTO Y ACCION presenta una veintena de hombres y mujeres modelos, que sirven de ejemplo, y que debemos imitar en cada una de nuestras actividades cotidianas.

 

Algunos de estos personajes, que se han destacado en diferentes ramas de la vida política, social o religiosa,  pueden inspirar la vida de dirigentes  políticos y sociales,  para luchar juntos en la construcción de una nueva sociedad, más justa y digna.

 

Las diversas personas que se presentan en PENSAMIENTO Y ACCION han actuado en diferentes etapas, países y temas, pero todos ellos, sin excepción han tenido su esperanza y confianza en DIOS, y la mayoría de ellos han tenido a Cristo, Jesús como su inspiración, quién les ha dado el talento necesario para guiar a generaciones de hombres y mujeres empeñados en un nuevo humanismo espiritual, sobre lo material.

 

 

El genio del Cristianismo, el catolicismo social, un modelo de laico, un Obispo obrero, un escritor, la no violencia activa, humanismo social, el padre de la Unión Europea, el Alcalde, juventud trabajadora, el personalismo, humanismo integral, un Estadista, filosofía de la vida, los derechos civiles, filosofía del trabajo, derechos humanos, sindicalismo y emigrantes, la lucha sindical campesina, son los temas de esta obra .

 

Los protagonistas del libro PENSAMIENTO Y ACCIÓN  son;

 

François René de Chateaubriand, El Padre Lacordaire, Federico Ozanam, Monseñor Ketteler, León Bloy, Mahatma Gandhi, Alberto Hurtado, Robert Schuman, Jorge la Pira, José Cardijn, Emmnauel Mounier, Jacques Maritain, Konrad Adenauer, Tristán de Athayde, Martin Luther King, Arístides Calvani, Jaime Castillo Velasco, César Chávez, Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), Lech Walesa y Emilio Máspero,  personajes, que dieron vida con sus acciones a sus pensamientos, en los político, económico, social y espiritual.

 

Invito a los jóvenes políticos y sociales a comprender mejor la situación que vive nuestra sociedad, conocer el pensamiento y la acción de líderes que hoy son modelo, para luchar por una nueva sociedad, más junta, que tenga como supremacía la dignidad de la persona humana, el ser, hombres y mujeres que son modelos, en el pensamiento y la acción.