Publicado el Deja un comentario

57 AÑOS DE LA ASOCIACIÓN DE ESCRITORES  Y PERIODISTAS DOMINICANOS.-ASEPED. 1962-2019. 

57 AÑOS DE LA ASOCIACIÓN DE ESCRITORES  Y PERIODISTAS DOMINICANOS -ASEPED. 1962-2019.

 


El 5 de abril se conmemora en la República Dominicana el “Día Nacional del Periodista”, en memoria a la primera edición del periódico “El telégrafo Constitucional”, en Santo Domingo, cuya primera tirada es del 5 de abril de 1821.

 

También los periodistas y escritores dominicanos conmemoramos ese mismo día la constitución de la “Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE)”, ahora con un nuevo nombre; Asociación de Escritores y Periodistas Dominicanos- ASEPED.

 


Han pasado cincuenta y siete años, desde que aquella mañana del cinco de abril de 1962, nacIó en un riesgoso y apurado parto, la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores, ADPE, una entidad, que unió en sus inicios, a los hombres y mujeres de la información y el pensamiento creativo, para preservar y servir de vigilante, a los recién surgidos brotes de democracia, y lograr hacer una realidad la libertad de expresión del pensamiento, tras la caída de la dictadura de treinta y un años.

 


Aquellos fueron días de nefastas acechanzas y fieras persecuciones. De pandilleros y paleros; de testaferros y represores. De hombres capaces de voltear el curso de la historia, simplemente por vivir la vieja manía del servilismo y la prosternación.

 

Contra esos nació la Asociación de Escritores y periodistas , y sobre todo para hacer posible los logros que enseñorean la libertad de palabra y el desarrollo de un clima de tolerancia y de respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.


En esa memorable fecha del 5 de abril de 1962, y que hoy conmemoramos, recordamos las figuras de otros padres modernos del periodismo dominicano y que estuvieron presentes en aquella histórica mañana: Doctor Salvador Pittaluga Nivar, Doctor Rafael Molina Morillo, Don Emilio Rodríguez Demorizi, Don Julio César Martínez, Don Rafael Herrera, Germán Emilio Ornes, entre otros.

 

En 1962, vista la situación delicada para la democracia, el Dr. Salvador Pittaluga, dirigente de la ADPE y productor de un programa de Televisión “Actualidades” invitó a Juan Bosch y al padre Lautico García, quienes aceptaron la invitación y debatieron durante cuatro horas, en cuyo final, el sacerdote dijo no creer que Bosch fuera un comunista.

 

Ese programa definió el delicado momento histórico de la nación y estableció un precedente en el periodismo dominicano.

 


El primer presidente de la ADPE, el Dr. Rafael Molina Morillo hizo también historia en el periodismo dominicano, con la “Revista Ahora”, un modelo de publicación nacional, que no ha sido superada.

 


Ninguna sociedad ha llegado al alcance de sus metas. Todos los días la nación nace y alcanza a entrever un modelo de orden y justicia que solo los periodistas y los escritores pueden vislumbrar y señalarle, gracias al celo crítico con el que observan el comportamiento de sus instituciones, el análisis con el que comparan el cumplimiento de las leyes y el juicio al desempeño de sus autoridades. Y junto a ellos, el pensamiento creador de donde nacen los mundos y los sistemas y se recrean las ideas.

 

 

Es y ha sido función de los periodistas y los escritores, cuyas actividades plenas, solo se logran en una sociedad libre y con hombres y mujeres libres.

 


El periodismo y la literatura dominicano, en la misma medida en que han avanzado tecnológicamente sus medios, así han crecido en sustanciales y fecundos aportes a la organización del país, al fortalecimiento de sus instituciones y la maduración del proceso democrático. Y se ha logrado una tradición de pensamiento pluralista, aunque también hemos puesto nuestros mártires y hemos brindado nuestras víctimas, dando muestras de coherencia, de coraje, de valor y de convicción.

 


Demás esta señalar que nuestros miembros han sido perseguidos, ultrajados, vejados y maltratados de parte de aquellos que siempre han creído que con el abuso y el uso de la brutalidad pueden acallar las voces, imponer la intolerancia y retornar a las lóbregas cavernas del silencio y del terror.

 


La ADPE, dirigida y orientada históricamente por el Dr. Salvador Pittaluga Nivar creó dos instituciones que han servido de ejemplo para las personas que tienen como profesión la escritura: El Instituto Dominicano de Periodistas (I.D.P.), y los premios “Caonabo de Oro” que han contribuido al desarrollo de los escritores y periodistas dominicanos.

 


Entre los escritores ganadores de los premios “Caonabo de Oro” podemos citar a:

 


Jeanette Miller, José Marmol, Frank Moya Pons, Soledad Álvarez, Tony Raful, Manuel Mora Serrano,Pedro Peix, Junot Díaz, Ángela Hernández, Alexis Gómez, Manuel Matos Moquete, Jacinto Gimbernard, Iván García Guerra, Franklin Domínguez, Bernardo Vega, Salvador Pittaluga, Ángela Peña, Andrés L. Mateo, Diógenes Céspedes, Federico Henríquez Grateraux, Cándido Gerón, Bruno Rosario Candelier, José Alcántara Almánzar, Víctor Villegas, Carlos Esteban Deive, Marcio Veloz Maggiolo, Virgilio Díaz Grullón, Freddy Gastón Arce, Antonio Fernández Spencer, Julio Postigo, Manuel Rueda, Chiqui Vicioso, Manuel del Cabral.

 


Mariano Lebrón Saviñón, Lupo Hernández Rueda, Franklin Mieses Burgos, Juan Jacobo de Lara, Pedro Mir, Joaquín Balaguer, Héctor Incháustegui Cabral, Juan Bosch, Emilio Rodríguez Demorizi.

 

 

Entre los periodistas galardonados con los premios “Caonabo de Oro”, debemos citar a:

 


Ramón Colombo, Fausto Rosario, Lipe Collado, Silvio Herasme Peña, Altagracia Salazar, Margarita Cordero, Osvaldo Santana, Manuel Quiroz, Alicia Ortega, Huchi Lora, Persio Maldonado, Fernando Pérez Memén, Adriano Miguel Tejada, Bienvenido Álvarez Vega, Nuria Piera, Francisco Álvarez Castellanos, Ana Mitila Lora, Miguel Franjul, Juan Bolívar Díaz, Aníbal de Castro, José Rafael Lantigua, Miguel Guerrero, Radhames Gómez Pepin, Rafael Molina Morillo, J. Agustín concepción, Padre José F. Arnaiz, Carlos Curiel, Pedro Julio Santana, Padre Oscar Robles Toledano, Mario Álvarez Dugan, Francisco Comarazamy, Max Uribe, Germán Emilio Ornes, María Ugarte, Rafael Herrera Cabral, Julio César Martínez.

 


Los escritores y periodistas extranjeros reconocidos por los Premios “Caonabo de Oro”, son;

 

 

Julia Álvarez, Padre José Luis Saez, Eliades Acosta, Camilo Venegas, Pedro Cabiya, Delia Blanco, Marianne Tolentino, Luís Rafael Sánchez, Pedro San Miguel, Inés Aizpún,Padre Mateo Andrés, Bernard Diederich, Giovanni Di Pietro, Mario Vargas Llosa, Luís Beiro Álvarez, Eduardo Palmer, Mario Rivadulla, José Pardo Llado, Juan Luís Cebrian, Javier Malagón Barceló, Alberto Baeza Flores y Jorge Luís Borges.

 

 

Otra de las obras de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores ha sido la creación del Instituto Dominicano de Periodismo (I.D.P.),

 

La Asociación de Escritores y Periodistas Dominicanos ha creado varias seccionales provinciales, entre ellas en Santiago y San Pedro de Macorís.

 


Al conmemorarse 57 años de la creación de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores, ADPE, ahora con su nuevo nombre de Asociación de Escritores y Periodistas Dominicanos- ASEPED, saludamos a todos los periodistas y escritores de esta nación. Reiteramos nuestra fe en el destino de este pueblo y sus esencias democráticas.

 

 


José Gómez Cerda,

Presidente de la ADPE.

Publicado el Deja un comentario

LOS ADULTOS MAYORES Y LOS PENSIONADOS. José Gómez Cerda

José Gómez Cerda y Mario Ridavulla, conversan sobre LOS ADULTOS MAYORES Y LOS PENSIONADOS, EN EL PROGRAMA DE TELEVISION “TELEDEABTE, QUE SE TRASMITE POR LOS CANALES 16 Y 18, SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=uxj7KXTfidg&feature=youtu.be

Publicado el 2 comentarios

QUE ES LA 5 GENERACIÓN- 5G. José Gómez Cerda

QUE ES LA 5 GENERACIÓN- 5G

 

José Gómez Cerda

Presidente de la Asociación de Escritores y Periodistas Dominicanos (ASEPED)

 

Las redes de quinta generación (5G) están actualmente en desarrollo y saldrán al mercado a comienzos del 2020. En comparación con la tecnología 4G LTE actual, la 5G tiene como objetivo llegar a alta velocidad (1 Gbps), baja potencia y baja latencia (1ms o menos), para el IoT masivo, el Internet táctil y la robótica.

 

En telecomunicaciones, 5G son las siglas utilizadas para referirse a la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil. Es la sucesora de la tecnología 4G. Actualmente se encuentra sin estandarizar y las empresas de telecomunicación están desarrollando sus prototipos.

La velocidad a la que permite navegar esta tecnología en dispositivos móviles es de 400 megabits por segundo.

 

Es la red móvil de quinta generación, entendiendo por generación cada una de las etapas que ha ido viviendo la telefonía móvil desde su aparición, cada una con sus prestaciones específicas propias. Y se habla de 5G porque primero hubo un 1G analógico que sólo permitía hablar por teléfono, un 2G que introdujo los SMS, un 3G que aportó el internet móvil y un 4G con el que llegó la banda ancha móvil, con casos de uso como el vídeo en streaming o la realidad virtual en el móvil.

 

A todo el mundo le gusta que internet vaya cada vez más y más rápido. Así que no es ninguna sorpresa ver a las principales compañías de telecomunicaciones del mundo trabajando en que así sea. Teléfonos, relojes, casas e incluso carros cada vez se conectan más y más internet, requiriendo una estabilidad constante. Para que eso ocurra y el ancho de banda no colapse se va  a necesitar un tipo completamente nuevo de señal inalámbrica. Ahí es donde entra el 5G.

De modo similar al 4G y al 3G antes que este, el 5G es un tipo de conexión inalámbrica diseñado para mantenerse al día con la proliferación de dispositivos móviles conectados a internet y sus necesidades.

20,8 mil millones de dispositivos estarán conectados a internet para 2020. Por comparar, ahora mismo hay unos 7,4 mil millones de dispositivos conectados en el mundo. Van a llegar muchos más, muy rápido.

El 5G será construido sobre los cimientos que el 4G LTE ha creado.

Va a permitir enviar textos, realizar llamadas y navegar por internet como de costumbre, además de aumentar radicalmente la velocidad de transferencia.

El 5G hará más sencillo que la gente descargue y suba contenido en Ultra HD y vídeo en 3D. También dejará un poco de espacio para los miles de dispositivos conectados a internet que van a empezar a popularizarse.

Los teléfonos móviles son realidad radios de doble sentido. Cuando llamas a alguien, el teléfono convierte la voz en una señal eléctrica. La transmite entonces hasta la torre de telefonía más cercana usando ondas. La torre rebota la señal a través de la red de torres hasta que finalmente alcanza al receptor. Lo mismo ocurre cuando envías otro tipo de datos (por ejemplo fotos o vídeo por WhatsApp).

Cuando una nueva tecnología de transmisión inalámbrica llega al mercado (como ocurre con el 5G), se le asigna una frecuencia más alta.

Por ejemplo, el 3G ocupa la frecuencia de bandas hasta los 20 Mhz. En el caso del 5G, probablemente acabe en la banda que llega hasta los 6 Ghz.

La razón por la que estas nuevas tecnologías ocupan bandas superiores es porque usualmente estas no están ya ocupadas y además mueven información a más velocidad.

El problema, en cambio, es que las señales con frecuencias más altas no viajan tan lejos como las más bajas, así que se necesitarán varias antenas que probablemente se usen para ampliar la señal allá donde se ofrezca 5G.

El control por la 5 generación (5 G) ha producido un enfrentamiento entre China y Estados Unidos, pues cada potencia controlar este nuevo sistema tecnológico, porque  quien controle esta 5 generación, tendrá  una supremacía tecnológica, militar y política.

Santo Domingo, 25 de marzo 2019

Publicado el 1 comentario

Monseñor Oscar Romero, Arzobispo y Mártir. José Gómez Cerda

Monseñor Oscar Romero, Arzobispo y Mártir

 

José Gómez Cerda

 

Hace 39 años fue asesinado Monseñor Romero;

 

 

Oscar Arnulfo Romero nació en Ciudad Barrios, departamento de San Miguel, República de El Salvador, el 15 de agosto de 1917. Su familia era humilde y con un tipo modesto de vida. Desde pequeño, Oscar fue conocido por su carácter tímido y reservado, su amor a lo sencillo y su interés por las comunicaciones.

 

 

Ingresó al Seminario Menor de San Miguel Oscar avanzó en su idea de entregar su vida al servicio de Dios y del pueblo.

 

 

Estudió con los padres Claretianos en el Seminario Menor de San Miguel desde 1931 y posteriormente con los padres Jesuitas en el Seminario San José de la Montaña hasta 1937.

 

 

Fue elegido para ir a estudiar a Roma y completar su formación sacerdotal y seguramente su elección se debió a la integridad espiritual e inteligencia académica manifestada en el seminario.

 


Fue ordenado sacerdote a la edad de 25 años en Roma, el 4 de abril de 1942. Continuó estudiando en Roma para completar su tesis de Teología sobre los temas de ascética y mística, pero debido a la guerra, tuvo que regresar a El Salvador y abandonar la tesis que estaba a punto de concluir.

 

 

Dada su amplia labor sacerdotal fue elegido Secretario de la Conferencia Episcopal de El Salvador y ocupó el mismo cargo en el Secretariado Episcopal de América Central.

 

 

Oscar difundió centenares de sermones emotivos y espirituales a través de la radio a lo largo y ancho del país, ganándose así el respeto de la comunidad católica.

 

El 25 de abril de 1970, la Iglesia lo llamó a proseguir su camino pastoral elevándolo al ministerio episcopal como Obispo Auxiliar de San Salvador, que tenía al ilustre Mons. Luis Chávez y González como Arzobispo y como Auxiliar a Mons. Arturo Rivera Damas. Con ellos compartiría su desafío pastoral y en el día de su ordenación episcopal dejaba claro el lema de toda su vida: «Sentir con la Iglesia».

 

 

En El Salvador la situación de violencia avanzaba, con ello la Iglesia se edificaba en contra de esa situación de dolor, por tal motivo la persecución a la Iglesia en todos sus sentidos comenzó a cobrar vida.

 

 

Luego de muchos conflictos en la Arquidiócesis, la sede vacante de la Diócesis de Santiago de María fue su nuevo camino.

 

 

El 15 de octubre de 1974 fue nombrado obispo de esa Diócesis y el 14 de diciembre tomó posesión de la misma. Monseñor Romero se hizo cargo de la Diócesis más joven de El Salvador en ese tiempo.

 

 

En junio de 1975 se produjo el suceso de «Las Tres Calles», donde un grupo de campesinos que regresaban de un acto litúrgico fue asesinado sin compasión alguna, incluso a  inocentes.

 

 

El informe oficial hablaba de supuestos subversivos que estaban armados; las «armas» no eran más que las biblias que los campesinos portaban bajos sus brazos.

 

 

Los amigos ricos que tenía eran los mismos que negaban un salario justo a los campesinos; esto le empezó a incomodar, la situación de miseria estaba llegando muy lejos como para quedarse esperando a una solución de los demás. La situación se agudizó y las relaciones entre el pueblo y el gobierno se fueron agrietando.

 

 

En medio de ese ambiente de injusticia, violencia y temor, Mons. Romero fue nombrado Arzobispo de San Salvador el 3 de febrero de 1977 y tomó posesión el 22 del mismo mes, en una ceremonia muy sencilla.

 

 

Tenía 59 años de edad y su nombramiento fue para muchos una gran sorpresa, el seguro candidato a la Arquidiócesis era el auxiliar por más de dieciocho años en la misma, Mons. Arturo Rivera Damas: «la lógica de Dios desconcierta a los hombres».

 

 

El 12 de marzo de 1977, se dio la triste noticia del asesinato del padre Rutilio Grande, un sacerdote amplio, consciente, activo y sobre todo comprometido con la fe de su pueblo. La muerte de un amigo duele, Rutilio fue un buen amigo para Monseñor Romero y su muerte le dolió mucho: «un mártir dio vida a otro mártir».

 

 

Su opción comenzó a dar frutos en la Arquidiócesis, el clero se unió en torno al Arzobispo, los fieles sintieron el llamado y la protección de una Iglesia que les pertenecía, la «fe» de los hombres se volvió en el arma que desafiaría las cobardes armas del terror.

 

 

La situación se complicó cada vez más. Un nuevo fraude electoral impuso al general Carlos Humberto Romero para la Presidencia. Una protesta generalizada se dejó escuchar en todo el ambiente.

 

 

En el transcurso de su ministerio Arzobispal, Mons. Romero se convirtió en un implacable protector de la dignidad de los seres humanos, sobre todo de los más desposeídos; esto lo llevaba a emprender una actitud de denuncia contra la violencia, y sobre todo a enfrentar cara a cara a los regímenes del mal.

 

 

Sus homilías se convirtieron en una cita obligatoria de todo el país cada domingo. Desde el púlpito iluminaba a la luz del Evangelio los acontecimientos del país y ofrecía rayos de esperanza para cambiar esa estructura de terror.

 

 

A raíz de su actitud de denuncia, Mons. Romero comenzó a sufrir una campaña extremadamente agobiante contra su ministerio arzobispal, su opción pastoral y su personalidad misma, cotidianamente eran publicados en los periódicos más importantes, editoriales, campos pagados, anónimos, etc., donde se insultaba, calumniaba, y más seriamente se amenazaba la integridad física de Mons. Romero. La «Iglesia Perseguida en El Salvador» se convirtió en signo de vida y martirio en el pueblo de Dios.

 

 

Este calvario que recorría la Iglesia ya había dejado rasgos en la misma, luego del asesinato del padre Rutilio Grande, se sucedieron otros asesinatos más.

 

 

Fueron asesinados los sacerdotes Alfonso Navarro y  Luisito Torres, luego fue asesinado el padre Ernesto Barrera, posteriormente fue asesinado, en un centro de retiros, el padre Octavio Ortiz y cuatro jóvenes más. Por último fueron asesinados los padres Rafael Palacios y Alirio Napoleón Macias. La Iglesia sintió en carne propia el odio irascible de la violencia que se había desatado en el país.

 

 

El sacerdote salvadoreño Octavio Ortiz, murió cuando un verdugo le había cortado el cuello con un cuchillo. Los grupos paramilitares que respaldaban la dictadura del general Carlos Humberto Romero Mena, lo habían acusado de darle apoyo y de pertenecer a la guerrilla del Frente Farabundo Martí. Con Ortiz, eran cinco los religiosos asesinados en 1979 bajo la consigna: Haz patria, mata a un cura.

 

 

Resultaba difícil entender en el ambiente salvadoreño que un hombre tan sencillo y tan tímido como Mons. Romero se convirtiera en un «implacable» defensor de la dignidad humana y que su imagen traspasara las fronteras nacionales por el hecho de ser: «voz de los sin voz».

 

 

Durante la guerra civil de El Salvador, que comenzó en 1979, Monseñor Romero se convirtió en “el pastor del rebaño que Dios le había confiado” por su férrea defensa de los derechos de los pobres y marginados.

 

 

El 11 de marzo de 1979, Monseñor Romero dijo;

 

«La Iglesia no puede ser conformista. La Iglesia tiene que despertar la conciencia de dignidad.  A esto le llaman subversión.

 

Esto no es subversión. La conciencia cristiana que nuestras comunidades van tomando a la luz del Evangelio, ante el pensamiento de que un hombre, aunque sea jornalero, es imagen de Dios, no es comunismo ni subversión, es palabra de Dios que ilumina al hombre y el hombre tiene que promoverse.

 

Esto no es provocar subversión, sino simplemente decirle a todos los que me escuchan, sean dignos, porque la condición del pueblo de Dios: es la dignidad y libertad de los hijos de Dios en cuyos corazones habita el Espíritu Santo como en un templo».

 

 

Ya a finales de 1979 Monseñor Romero sabía el inminente peligro que acechaba contra su vida y en muchas ocasiones hizo referencia de ello consciente del temor humano, pero más consciente del temor a Dios a no obedecer la voz que suplicaba interceder por aquellos que no tenían nada más que su fe en Dios: los pobres.

 

 

Cuando Monseñor Romero se entrevistó en el Vaticano con el Papa Juan Pablo II, tres meses antes de su asesinato,  le contó la historia del origen campesino del cura, la tarde en que lo ordenó, el día en el que fue apresado por el gobierno sólo porque le estaba enseñando a los muchachos de un barrio humilde de San Salvador el evangelio. “Lo mataron con crueldad y hasta dijeron que era guerrillero…”

 

 

Monseñor intervino en los conflictos sociales  que estaban destruyendo a su país y a su gente. Monseñor Romero recurrió a las palabras de San Agustín y Santo Tomás para justificar a quien se levanta contra las leyes opresoras.

 

Uno de los hechos que comprobó el inminente peligro que acechaba sobre la vida de Mons. Romero fue el frustrado atentado dinamitero en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, en febrero de 1980, el cual hubiera acabado con la vida de Monseñor Romero y de muchos fieles que se encontraban en el recinto de dicha Basílica.

 

 

 

El domingo 23 de marzo de 1980 Mons. Romero pronunció su última homilía, la cual fue considerada por algunos como su sentencia de muerte debido a la dureza de su denuncia: «en nombre de Dios y de este pueblo sufrido… les pido, les ruego, les ordeno en nombre de Dios, QUE CESE LA REPRESIÓN».

 

 

Ese 24 de marzo de 1980 Monseñor Oscar Arnulfo Romero Galdámez fue asesinado de un certero disparo, aproximadamente a las 6:25 p.m. mientras oficiaba la Eucaristía en la Capilla del Hospital La Divina Providencia, exactamente al momento de preparar la mesa para recibir el Cuerpo de Jesús.

 

 

Fue enterrado el 30 de marzo y sus funerales fueron una manifestación popular de compañía, sus queridos campesinos, las viejecitas de los cantones, los obreros de la ciudad, algunas familias adineradas que también lo querían, estaban frente a la catedral para darle el último adiós, prometiéndole que nunca lo iban a olvidar.

 

 

En 1994 su sucesor en la archidiócesis de San Salvador, Mons Arturo Rivera y Damas, inició su proceso de beatificación.

 

 

En el año 2000 la Congregación para la Doctrina de la Fe comenzó el estudio de todos los discursos de Romero.

 

 

En 2005 el postulador de la causa, el obispo italiano VincenzoPaglia, aseguró públicamente que “Romero no era un obispo revolucionario, sino un hombre de la Iglesia, del Evangelio y de los pobres”.

 

 

La mañana del 3 de febrero de 2015, el Papa Francisco recibió en audiencia al cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y autorizó a ese dicasterio a promulgar, entre otros, el decreto de martirio del Siervo de Dios Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, arzobispo de San Salvador (El Salvador), reconociendo así, de manera oficial que su asesinato fue por odio a la fe.

 

 

En octubre del 2018 Monseñor Romero fue declarado santo de la Iglesia.

Publicado el 1 comentario

La Utopía política de Tomás Moro. José Gómez Cerda

La Utopía política de Tomás Moro

José Gómez Cerda

 

Tomás Moro,  1478-1535, de extraordinaria formación intelectual, estudioso de los clásicos, Sócrates, Platón y Aristóteles,  uno de los máximos expositores del humanismo cristiano, durante el renacimiento del siglo XVI, en especial del pensamiento de San Agustín, y su obra “La Ciudad de Dios”. Escribió UTOPÍA, obra que todavía es un clásico para los estudiosos de la política y el humanismo.


Pese a que su actividad como escritor y traductor fue abundante (Epigramas, Diálogos de Luciano, Vida de Pico de la Mirandola), no cabe duda de que Utopía , de 1516, es la obra más importante e influyente de Tomás Moro, escrito en el que se platea el problema de la legitimidad y la fundamentación del poder,  que inaugura el pensamiento político de la modernidad, junto con Maquiavelo (El príncipe) y La Boétie (Discurso de la servidumbre voluntaria).

El proceso de progresiva secularización de la sociedad, así como la crítica a la inadecuación de las instituciones políticas y eclesiásticas que culminaron en la Reforma, exigían una nueva manera de plantearse el problema político  de la relación entre lo público y lo privado o, lo que es lo mismo, la cuestión de la articulación entre la esfera de la moral y la de la praxis


El libro de Tomás Moro, Utopía está dividida en dos partes. En la primera, escrita después de la segunda, Moro se lanza a una enérgica crítica de la situación política y social de Europa, centrándose especialmente en la Inglaterra de mediados del siglo XVI.

 

Todos los males que acechan al hombre no son producto de un designio divino ni surgen de su propia naturaleza.

 

En el segundo libro de Utopía, Rafael Hythlodaeo nos describe la isla de los utopienses: una comunidad de trabajadores que, gobernados por los más sabios, actúan con vistas al bien común.

 

En ella no existe la propiedad privada, sino que todos producen, participan y disfrutan de los bienes, por lo que la miseria y las revueltas y revoluciones asociadas a ella desaparecen:

 

«Pues la realidad misma enseña que se engañan de medio a medio quienes opinan que la indigencia del pueblo es la garantía de la paz.

 

En efecto, ¿dónde hallas más dependencias que entre los pobres?

 

¿Quién se aplica con más ahínco a transformar las cosas sino a quien la situación presente no agrada lo más mínimo? ¿O quien, finalmente, está poseído de una furia más audaz para subvertir todo con la esperanza de lograr algo de donde sea, sino quien ya no posee nada que pueda perder?» (Utopía, Libro I).

 

Ahí están los nobles cuyo número exorbitado vive como zánganos a cuenta de los demás. Con tal de aumentar sus rentas no dudan en explotar a los colonos de sus tierras, desollándolos vivos. Derrochadores hasta la prodigalidad y mendacidad, es el único tipo de administración que conocen.

 

Pero, además, se rodean de hombres haraganes que nunca se han preocupado de saber ningún modo de vivir y trabajar.

 

La obra Utopía  es una república ideal, más posible históricamente si la política se supedita a la moral, se elimina la propiedad privada, el dinero, el ejército y la intolerancia. Utopía es utópica no por ser irrealizable, sino por no haber sido cumplida todavía.

 

Tomás Moro es actualmente un santo y patrón de los políticos y los gobernantes, quienes debieran conocer el pensamiento y la acción de este político honesto, modelo de abogado, jurista, político, quién llegó a ser el primer laico canciller de Inglaterra, el segundo en el mando, después del rey,  cuando ese país era la primera potencia del mundo.

 

“El hombre no puede ser separado de Dios, Ni la política de la moral.”

 

NOTA. Este artículo es un fragmento del libro TOMÁS MORO, POLÍTICO Y GOBERNANTE,  de José Gómez Cerda

Publicado el Deja un comentario

En la Feria del Libro Católico presentaron el libro  digital sobre Tomás Moro.

En la Feria del Libro Católico presentaron el libro  digital sobre Tomás Moro.

 

El libro digital  “Tomás Moro: Político y Gobernante”, escrito por José Gómez Cerda, fue puesto en circulación   anoche en la Feria del Libro Católico, que se realiza en la Casa San Pablo, de Santo Domingo. 

 

También fue presentada la novela “Te Amaré Más”, escrita por Pablo Delgado Méndez.

 

El libro  “Tomás Moro; Político y Gobernante” es de interés para los políticos, abogados, juristas, profesores,  gobernantes, y todos aquellos interesados en la política y el arte de gobernar. Tomás Moro es un modelo como humanista cristiano. El es el patrón de los políticos y gobernantes.

 

Este libro tiene un prólogo del Lic. Ignacio Miranda, Presidente de la Fundación Humanismo Integral.

 

En la obra de  Tomás Moro  encontramos  un ejemplo de vida, un político honesto, modelo para aquellos laicos que, queriendo vivir en medio del mundo, buscan  transformarlo para llevarlo a Dios. Fue modelo de político, honesto por su afán de servir, veía la política como su modo de servir a Dios.

 

Su libro político “Utopía” es un instrumento de reflexión -con un método sin duda peculiar, novedoso y eficaz-, para la búsqueda de un mundo mejor. Destacando tres temas de esa obra que consideramos especialmente relevantes: La supresión del dinero, eliminación de la propiedad privada y la dignidad y relevancia humana, y el trabajo humano.

 

Tomás Moro fue un hombre para la eternidad. Un modelo de abogado.

 

Tomás Moro se opuso al divorcio del rey Enrique VIII, para casarse con su amante Ana Bolena, lo que le costó que el rey le mandara a cortar el cuello. Dio su vida para defender la religión Católica, sus principios, valores y ética.

 

En su contenido este libro sobre Tomás Moro, trata sobre;

 

Juventud y Formación Intelectual, Utopía, Tomás Moro; Abogado,  sus amigos; Erasmo de Rotherdam y Juan Luís Vives, Juan Fisher.  El humanista cristiano, Tomás Moro frente al rey Enrique VIII, el Proceso penal, su ejecución, sus últimas Cartas, el Jurista; Política y Gobernante.

 

Además  sobre su hija Margarita, una Obra de Teatro Sobre Tomás Moro, Los Socialistas Utópicos, Beatificación y Canonización de Tomás Moro, La Asociación Internacional Amigos de Tomás Moro, la película “Un Hombre para la Eternidad”.

 

Santo Tomás Moro, Patrón de los Políticos y los  Gobernantes, Tomás Moro en la República Dominicana, Obras de Tomás Moro, libros escritos sobre él  en español y una conclusión.

 

La presentación del autor y del libro estuvo a cargo del Lic. Ángel Gomera, de los Cursillos de Cristiandad.

 

Varias decenas de dirigentes sociales y religiosos estuvieron presentes en el acto de puesta en circulación del libro sobre Santo Tomás Moro.

 

“El hombre no puede ser separado de Dios, Ni la política de la Moral”

Publicado el Deja un comentario

LOS ORGANISMOS GENÉTICAMENTE MANIPULADOS- OGM.  José Gómez Cerda 

 

LOS ORGANISMOS GENÉTICAMENTE MANIPULADOS- OGM.  José Gómez Cerda

 

José Gómez Cerda, conversa con Estuardo Arías, en el programa de televisión AQUÍ SANTO DOMINGO, Canal 19, Santo Domingo.

Miércoles, 20 de marzo 2019.

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=nRtVN_eLkvw&feature=youtu.be

Publicado el Deja un comentario

Ética y Política. José Gómez Cerda

Ética y Política

 

Por José Gómez Cerda

 

 

Los cambios científicos y tecnológicos dominados por una doctrina liberal han determinado un impresionante aceleramiento del intercambio de signos a través de la revolución en la era digital, la informática y en las comunicaciones, dando lugar a cambios de valores, tanto de los mercados financieros como de las redes de información, donde en muchos casos no se toma en cuenta la ética, la aplicación de la moral.

 

 

 

Los empleados, autoridades y  los represenantes de los organismos legislativos, que ejercen poderes en la política publica,  deben tomar en cuentra la ética, como el comportamiento ante la moral. !No mencionarla, sino aplicarla, en sus actuaciones ante la sociedad !

 

 

La ética en el servicio público está directamente relacionada con la conducta de los funcionarios que ocupan cargos públicos. Tales individuos deben actuar conforme  a un patrón ético, aplicando  valores morales como la buena fe y otros principios necesarios para una vida sana en la sociedad ; en el pueblo.

 

 

La democracia no es una dádiva, debe defenderse con la convicción de los hombres, para mantener sus principios frente a los que pretenden destruirla, con sus malas actuaciones, tanto en la vida pública como privada.

 

El abuso de poder, el tráfico de influencias,  el partidismo por encima del interés del pueblo, los robos a los fondos públicos, el favoritismo en favor de amigos y familiares, las limitaciones a la libertad de prensa, el soborno, enriquesimiento ilicito, la insenbilidad social, opocar a los sectores minoritarios, la exclusión social ; estos y otros temas más son contrarios a los ética.

 

 

 

Recordamos las lecciones de la historia,  sabemos que una sociedad democrática no tiene que ser una sociedad indefensa, en la que los enemigos de la libertad, los corruptos  puedan conducirla mansamente al matadero, en nombre de la libertad.

 

 

 

La política es una rama de la ética, especializada, para que pueda estar al servicio del Bien común. Uno de los poderes principales de la democracia es el Poder Legislativo, pero ese cuerpo no deberá aprobar ninguna ley que sea contraria a la naturaleza, porque el objetivo de las leyes es la ética, manteniendo y conservando las virtudes del pueblo y darle cumplimiento a la ley moral.

 

 

La legislación no debería endosar o aprobar ninguna línea de conducta contraria a la ley natural…

 

 

El objetivo final de la ley es hacer a los hombres éticamente buenos…debería resistir a los cambios reclamados por una simple relajación de las conciencias y por costumbres decadentes. Y siempre debería mantener una orientación general hacia la vida virtuosa y, a cada nivel buscar  la conducta común hacia el plano del cumplimiento de la ley ética.

 

 

El Estado es el garante y guardián del Bien Común, su existencia descansa fundamental, jurídica y filosóficamente para esta actividad, complementado con la responsabilidad en el bienestar y la seguridad social, elevando el nivel socioeconómico de los sectores más pobres.

 

 

Corresponde al Estado buscar la igualdad básica de los hombres y las mujeres, al respeto a la dignidad y resguardar los derechos de la Persona Humana. Sin embargo, el Estado no lo es todo…

 

 

El Estado es únicamente parte del cuerpo político, cuya función específica consiste en mantener la ley, en promover la prosperidad común y el orden público, y en administrar bien los negocios políticos.

 

 

El Estado es una parte especializada en los intereses del todo. No es un hombre o un grupo de hombres; es un conjunto de instituciones que se combinan para formar una maquina reguladora que ocupa la cumbre de la sociedad.

 

 

Los actos humanos que no están regidos por la regla de la razón, o guardan malicias, son éticamente malos ; y los actos dirigidos por la razón, con bondad, en conciencia y libertad, son éticamente buenos, siempre y cuando su objetivo, circunstancias y finalidad sean realmente buenos. En política no se puede jugar a la doble verdad, siempre hay que actuar con honestidad.

 

 

Toda sociedad política requiere de una base ética común para la subsistencia, so pena de sucumbir frente a los conflictos y problemas, sin llegar a dar solución a los conflictos planteados.

 

 

La vida política requiere de una ética integral, que pueda expresarse no solo evitando los crímenes y robos, sino dando ejemplo, con una buena administración de los bienes del pueblo y viviendo en austeridad.

 

 

La política ha olvidado la educación. Los partidos políticos no se interesan en la formación de los militantes. La educación es base fundamental, para la formación sobre la ética. !Estamos retrocediendo !

Es necesario dar educación sobre los principios, valores, la ética, los singos patrioticos, la moral y civica,y es especial la ética y el humanismo integral.

 

 

Algunos políticos, legisladores y funcionarios públicos  tienen miedo a  que sus militantes y sus dependientes    tengan una formación integral, para ellos poder continuar dirigiendo a su manera, en muchos casos con falta de ética.

 

Todos los actos inmorales son contrarios a la ética.

 

Debe surgir una nueva generación de hombres y mujeres comprometidos en la educación del pueblo, aplicando la ética, la aplicación de la moral pública y privada.

 

 

Nota. El autor es presidente de la Asociación de Escritores y Políticos Dominicanos (ASEPED) .

Publicado el Deja un comentario

Política y ética. José Gómez Cerda

Política y ética

 

Por José Gómez Cerda

 

 

Los cambios científicos y tecnológicos dominados por una doctrina liberal han determinado un impresionante aceleramiento del intercambio de signos a través de la revolución en la era digital, la informática y en las comunicaciones, dando lugar a cambios de valores, tanto de los mercados financieros como de las redes de información, donde en muchos casos no se toma en cuenta la ética, la aplicación de la moral.

 

 

 

Los empleados, autoridades y  los represenantes de los organismos legislativos, que ejercen poderes en la política publica,  deben tomar en cuentra la ética, como el comportamiento ante la moral. !No mencionarla, sino aplicarla, en sus actuaciones ante la sociedad !

 

 

La ética en el servicio público está directamente relacionada con la conducta de los funcionarios que ocupan cargos públicos. Tales individuos deben actuar conforme  a un patrón ético, aplicando  valores morales como la buena fe y otros principios necesarios para una vida sana en la sociedad ; en el pueblo.

 

 

La democracia no es una dádiva, debe defenderse con la convicción de los hombres, para mantener sus principios frente a los que pretenden destruirla, con sus malas actuaciones, tanto en la vida pública como privada.

 

 

 

Recordamos las lecciones de la historia,  sabemos que una sociedad democrática no tiene que ser una sociedad indefensa, en la que los enemigos de la libertad, los corruptos  puedan conducirla mansamente al matadero, en nombre de la libertad.

 

 

 

La política es una rama de la ética, especializada, para que pueda estar al servicio del Bien común. Uno de los poderes principales de la democracia es el Poder Legislativo, pero ese cuerpo no deberá aprobar ninguna ley que sea contraria a la naturaleza, porque el objetivo de las leyes es la ética, manteniendo y conservando las virtudes del pueblo y darle cumplimiento a la ley moral.

 

 

La legislación no debería endosar o aprobar ninguna línea de conducta contraria a la ley natural…

 

 

El objetivo final de la ley es hacer a los hombres éticamente buenos…debería resistir a los cambios reclamados por una simple relajación de las conciencias y por costumbres decadentes. Y siempre debería mantener una orientación general hacia la vida virtuosa y, a cada nivel buscar  la conducta común hacia el plano del cumplimiento de la ley ética.

 

 

El Estado es el garante y guardián del Bien Común, su existencia descansa fundamental, jurídica y filosóficamente para esta actividad, complementado con la responsabilidad en el bienestar y la seguridad social, elevando el nivel socioeconómico de los sectores más pobres.

 

 

Corresponde al Estado buscar la igualdad básica de los hombres y las mujeres, al respeto a la dignidad y resguardar los derechos de la Persona Humana. Sin embargo, el Estado no lo es todo…

 

 

El Estado es únicamente parte del cuerpo político, cuya función específica consiste en mantener la ley, en promover la prosperidad común y el orden público, y en administrar bien los negocios políticos.

 

 

El Estado es una parte especializada en los intereses del todo. No es un hombre o un grupo de hombres; es un conjunto de instituciones que se combinan para formar una maquina reguladora que ocupa la cumbre de la sociedad.

 

 

Los actos humanos que no están regidos por la regla de la razón, o guardan malicias, son éticamente malos ; y los actos dirigidos por la razón, con bondad, en conciencia y libertad, son éticamente buenos, siempre y cuando su objetivo, circunstancias y finalidad sean realmente buenos. En política no se puede jugar a la doble verdad, siempre hay que actuar con honestidad.

 

 

Toda sociedad política requiere de una base ética común para la subsistencia, so pena de sucumbir frente a los conflictos y problemas, sin llegar a dar solución a los conflictos planteados.

 

 

La vida política requiere de una ética integral, que pueda expresarse no solo evitando los crímenes y robos, sino dando ejemplo, con una buena administración de los bienes del pueblo y viviendo en austeridad.

 

 

La política ha olvidado la educación. Los partidos políticos no se interesan en la formación de los militantes. La educación es base fundamental, para la formación sobre la ética. !Estamos retrocediendo !

Es necesario dar educación sobre los principios, valores, la ética, los singos patrioticos, la moral y civica,y es especial la ética y el humanismo integral.

 

 

Algunos políticos, legisladores y funcionarios públicos  tienen miedo a  que sus militantes y sus dependientes    tengan una formación integral, para ellos poder continuar dirigiendo a su manera, en muchos casos con falta de ética.

 

 

Debe surgir una nueva generación de hombres y mujeres comprometidos en la educación del pueblo, aplicando la ética, la aplicación de la moral pública y privada.

Publicado el Deja un comentario

ARTÍCULO DEL PADRE JOSÉ LUIS ALEMAN. SJ. ..HACE TRECE AÑOS

ARTICULO DEL PADRE JOSÉ LUÍS ALEMÁN.  Los cuadros de los dirigentes de las organizaciones

El 8 de marzo de 2006, el padre José Luís Alemán, S.J. publicó este artículo.

Trece años después lo recordamos…..

 

Los cuadros de los dirigentes de las organizaciones

JOSE LUIS ALEMAN SJ

El tema de este artículo me lo sugirió José Gómez Cerda, un veterano y probo dirigente sindical y escritor fecundo con fuertes raíces filosóficas y humanistas como pueden apreciar quienes lean uno de sus libros: “Arte, Filosofía y Política según Jacques Maritain”.

 

En su más reciente publicación “Sindicalismo en la República Dominicana”, ya hacia el final, trata el tema con esa mezcla de idealismo y de pragmatismo que caracteriza a quienes dedican su vida a una institución asesina que encadena a los suyos hasta el final sin importar el costo de oportunidad de ganancias económicas y de prestigio obtenibles en otros quehaceres.

 

  1. Hasta hace poco tiempo eran los sindicatos la bestia negra del capitalismo. Más que contrapoder equilibrador, como habría dicho Galbraith, eran herederos legítimos de la encarnación de aquel fantasma del Manifiesto del Partido Comunista que recorría Europa arrollando a la burguesía, su irreconciliable enemigo. El sindicalismo necesitaba entonces dirigentes ideologizados con vocación revolucionaria: la sociedad sería socialista o no sería.

 

  1. Ferdinand Lasalle el gran dirigente sindical alemán fue responsable visible, en verdad lo era la realidad sociopolítica, de un cambio epocal: los sindicatos convivirían con la burguesía siempre y cuando ésta aceptase las exigencias de la clase obrera. Lo que el sindicalismo necesitaba era conciencia de clase en los obreros y disposición a conquistar por el voto popular derechos económicos y ciudadanía política. Sus dos grandes armas serían la huelga y las subidas de salario pero su fuerza estarían en la experiencia profunda de una conciencia de clase solidaria.

 

 

  1. Más recientemente, y cito a Gómez Cerda, la Globalización ha cambiado “el mundo del Trabajo, por lo tanto el sindicalismo debe también cambiar; si no quedará rezagado… Nos guste o no, el sindicalismo debe aplicar los métodos modernos de actualidad y debe expresarse dentro del contexto que vivimos, sin negar los aspectos positivos del pasado”.

 

Nos conviene entonces echar un vistazo a lo que ha cambiado y a lo que no sería conveniente cambiar. La reflexión vale tanto para el sindicalismo como para los partidos, las iglesias y algunas organizaciones populares.

  1. Lo que ha cambiado

 

Prefiero resaltar los cambios observados por Gómez Cerda no sólo por el tema sino por la evidente justeza de su juicio.


Han cambiado: la formación escolar de los trabajadores y empleados, su deseo de prosperar económicamente y de dejar atrás la pobreza, la transformación tecnológica de la producción y la evolución del pensamiento político.

 

  1. Los trabajadores, como grupo social contrapuesto a los empresarios que daban empleo, tienen una formación escolar muy distinta de la de hace 20 años y ya en República Dominicana un “57% está actualmente en el sector informal”. La contraposición social entre burgueses empleadores y trabajadores empleados no es exclusiva y ni siquiera mayoritaria. Los trabajadores se desempeñan más en servicios (hotelería, restaurantes, transporte, profesionales, gobierno…) que en fábricas industriales.

 

  1. Los trabajadores no son solamente productores sino también consumidores. La relación salarios-precios es compleja y deslegitima luchas tradicionales por aumentos saláriales que no tengan en cuenta sus efectos sobre los precios. Como consumidores han aumentado la exigencia de calidad y confiabilidad de los servicios públicos.

 

 

  1. La tecnología tiende en las empresas a bajar costos, aumentar la productividad y reducir el trabajo personal. La comunicación social que antes era personal o telefónica y que unía individualmente a una persona con otra está siendo sustituida por medios electrónicos accesibles a millares de personas.

  2. d) “La evolución del pensamiento político, basado en el mercado, el dinero y la disminución del papel del Estado, está cambiando el papel del sindicalismo. Otros sectores como las ONGs y la sociedad civil están ocupando espacios que antes eran exclusivos del sindicalismo. Estamos perdiendo terreno”.
    Los efectos de estos cambios sobre el sindicalismo son patentes: en Japón y en los Estados Unidos los sindicatos perdieron la mitad de sus miembros en 40 años; en Nueva Zelanda y Portugal en sólo 10 años. En Israel la pérdida llegó a 3/4 partes en 10 años.

 

La misma tendencia se aprecia en América Latina. Sin embargo, según los datos ofrecidos por Gómez Cerda todavía en los grandes países los sindicatos comprendían más del 20% de la población económicamente activa: 42.3% en Argentina; 26.1% en Brasil; 22.3% en México. En República Dominicana alrededor del 13% de la población trabajadora está inscrita en sindicatos.

 

El reto máximo de la Globalización para el sindicalismo consiste en un escepticismo cultural generalizado sobre las utopías sociales que reduce las instituciones sociales a aspectos funcionales: “Actualmente existen muchos trabajadores que sólo tienen el compromiso de la afiliación, pagar su cuota, y su labor se limita a exigir a los directivos que los defiendan: también existen otros que desempeñan cargos de la directiva pero se limitan al cumplimiento estatutario de sus funciones (lo cual es muy importante pero no suficiente). Son todavía muy pocos relativamente los que se pueden calificar como cuadros militantes en su pensamiento y acción”.

 

  1. Lo que no debería cambiar

 

Gómez Cerda reclama que para mantener su esencia los sindicatos deben tener una inspiración humanista e ideológica y desarrollar autónomamente sus programas y estrategias de acción en defensa de la “clase” trabajadora en una sociedad altamente competitiva.

 

  1. En el fondo los sindicatos aun cuando comenzaron orientados a la defensa de sus miembros tienen una raíz humanista que se manifiesta de diversas maneras: creencia en la supremacía del hombre sobre el capital y sobre concepciones totalitarias de la sociedad. El bienestar y desarrollo de la persona humana no puede sacrificarse a favor de la técnica, de la rentabilidad o de la organización social. Por eso el sindicalismo busca la defensa de la persona trabajadora.

 

El objetivo del desarrollo personal no puede entenderse, sin embargo, individualmente, es decir centrado en el desarrollo exclusivo de una persona, ni tampoco materialistamente. El individuo debe desenvolverse en una sociedad comunitaria orientada al bien común, al respeto a todos y a la garantía de los derechos de la persona (libertad de opinión, de expresión y de reunión) y de los trabajadores.

 

  1. Para Gómez Cerda la ideología sindical consiste en “una serie de ideas lógicamente organizadas tendientes a plantear una jerarquía de valores que permiten responder a los problemas que surgen en los conflictos sobre las condiciones de vida y trabajo de la clase trabajadora”. Más concretamente: ideología es “un conjunto de posiciones coherentes sobre la naturaleza del trabajador, el sindicalismo, la familia, la sociedad y el trabajo a partir de principios, valores y una ética sindical”.

 

Entre los temas que hoy reclaman posición ideológica figuran “las empresas multinacionales, la privatización, el papel del Estado, la flexibilización laboral, la globalización, el mercado y problemas de actualidad como los organismos genéticamente manipulados… y la defensa del medio ambiente”.

 

  1. El sindicalismo autónomo significa derecho de auto-organización y de auto-dirección. El primero reclama que sean los mismos trabajadores quienes determinen la forma de organización y de lucha por sus intereses sin intromisión interesada (empresarial o política) ni paternalista (eclesial). El segundo pide que la dirección del movimiento quede en manos de los trabajadores “sin imposición de partidos políticos, gobierno o empleadores”.

 

La gran tentación del sindicalismo es el apoyo financiero y programático de los gobiernos que obviamente se logra a cambio de pérdida de la auto-dirección. En sistemas políticos democráticos ni los partidos ni los gobiernos pueden ser “monoclacistas”. Los sindicatos defienden los intereses de la clase trabajadora; en cambio los gobiernos representan a toda la sociedad y tienen que defender también los intereses de los comerciantes y de los sectores más adinerados. Probablemente si hay un elemento constante en la historia sindical es su lucha en contra de poderes fácticos estatales por lograr derechos y libertades para los trabajadores.

 

  1. La defensa de los derechos de los trabajadores en las sociedades globalizadas choca contra dos realidades: el cambio del “modo de producción” dominante y un mayor apoyo institucional estatal de los trabajadores.

 

A diferencia de tiempos de la revolución industrial la dualidad “burgueses-proletarios” que incitaba la lucha sindical al identificar sin ambigüedades quiénes eran los enemigos de la clase va siendo sustituida por la dualidad trabajadores-empleadores mucho menos clara. Muchos trabajadores lo son o pueden serlo por cuenta propia en virtud de su preparación escolar y del desplazamiento de la economía hacia los servicios. En general apreciamos una actitud menos agresiva incluso colaboradora con el capital.

 

Además puede cuestionarse con buenas razones si los “trabajadores” constituyen una clase social con adversarios y metas comunes. La aceptación, inevitable, del carácter de consumidores inherente a los productores plantea, como indica Phillips, la existencia de equilibrios múltiples entre combinaciones distintas de tasas de desempleo y de inflación que dificultan metas saláriales comunes.

 

  1. Generalización a todas las instituciones sociales
    Lo hasta aquí expuesto sobre los sindicatos y sus cuadros dirigenciales se puede resumir en tres puntos: educación para la acción, reconocimiento de nuevas realidades y peligro de manipulación política y económica. Es tentador tratar de generalizar estas conclusiones a organizaciones de base, sean religiosas, políticas o comunitarias.

 

  1. Probablemente la mayor debilidad de estas organizaciones está en su falta de educación “ideológica”. Suponemos con facilidad cierta comunidad de objetivos o de simpatías y consideramos innecesario dedicar tiempos y esfuerzos para una reflexión sobre los objetivos y valores que movilicen la acción. Pertenece uno a organizaciones “elegidas” más por nacimiento, simpatía o contagio que por convicción fundada en principios de acción que haya que esforzarse por cumplir.

 

Por supuesto ese tipo de cemento social es de mala calidad y no fragua sólidamente. En una sociedad rica en opciones de toda índole -religiosas, partidarias, profesionales, recreativas- no es fácil el compromiso leal con ninguna. Con frecuencia ni siquiera sabemos claramente qué se espera de nosotros ni por qué. Solamente con una educación seria sobre los valores, las metas y los métodos aceptables nos convertimos en “cuadros”, “dirigentes” o “asociados” militantes de las instituciones a las que pertenecemos por tradición o por contagio.

 

De esta falta de formación sufren a la larga casi todas las instituciones sociales. Su falta más llamativa, sin embargo, se registra en los partidos políticos. Cuando consideramos la política como si se tratase de la actividad compleja pero pragmática de conquistar o mantener el poder, los partidos y sus miembros necesariamente tienden a utilizar toda clase de medios útiles para ese fin. Por eso los “programas” de los partidos, cuando existen, resultan vagos y en cualquier caso poco creíbles, su acción es errática e inconsecuente para el bien común y las alianzas con antiguos adversarios o con grupos dentro de la misma institución sorprenden a amigos y enemigos.

 

La ideología expuesta por Gómez Cerda se desarrolla, más filosófica que teológicamente, en la Doctrina Social de la Iglesia Católica aunque es aceptable para cualquier denominación religiosa. Pero lo importante de toda ideología es que contenga valores y principios que sirvan como motivación primaria, como determinantes críticos de diagnóstico y como guías para la acción. Sin valores ni principios toda institución y más las partidistas entran fácilmente en contradicciones prácticas y acaban por defraudar a sus miembros. Tal vez la crisis mayor de nuestros partidos radique en la falta de educación “ideológica” de los dirigentes y de sus cuadros.

 

  1. Existe en dirigentes ideológicamente bien formados la tentación de ignorar cambios sustanciales de la realidad queriendo imponer a ésta soluciones que en otros tiempos eran válidas. La mayor parte de estos cambios nacen de cambios tecnológicos que afectan el modo de convivir en la familia, en la escuela y en el lugar y condiciones de trabajo que, a su vez, convierten en irrelevantes antiguos modos de conducta social y provocan disparidades con las normas de convivencia antes aceptadas. En esas circunstancias aferrarse las instituciones a planteamientos y soluciones válidas para el pasado las hace ser y parecer irrelevantes.

 

Ejemplos típicos de esta actitud son documentables en temas tales como el papel del Estado, el nacionalismo económico, la globalización, el imperialismo, el ocio y la misma comprensión de clases o grupos sociales.

 

Falta una educación ideológica

 

  1. Cuando faltan una educación ideológica o ésta conduce a ignorancia o condena de cambios sociales las instituciones pierden sentido para sus miembros. Al disminuir su entusiasmo los dirigentes experimentan pérdida de prestigio y de poder convocatorio.

 

Llegó la hora entonces de forjar alianzas con instituciones que a cambio de apoyo generalmente financiero ganan posibilidades de influir en la orientación y decisiones. Las instituciones se hacen meramente “funcionales”, capaces de captar recursos a repartir entre sus miembros. La repetición de los slogan iniciales en abierta contradicción con el comportamiento organizacional no basta para detener el deterioro de los grupos y ni siquiera sirven a mediano plazo a los intereses de instancias manipuladoras. Las instituciones viven por mera respiración artificial; su vida propia cesó.

 

  1. Conclusión

Fáciles y evidentes. Toda institución que no sea “natural” (tal vez sólo la familia y no necesariamente la patria al menos para Maritain en oposición a Edith Stein la profesora de filosofía alemana incinerada por judeo-cristiana y canonizada por Juan Pablo II) vive mientras sus dirigentes y militantes crean en sus valores, sean fieles a ellos, reconozcan los cambios impuestos por la vida y no se dejen manipular por quienes ofrecen regalos envenenados.

 

El mayor tentador es el Estado

 

Cuando adentramos el caballo de Troya con su carga de dinero en las murallas de la institución ésta comienza a morir. Al poco tiempo su respiración será artificial: no vive aunque lo parezca.

La conclusión vale para los partidos políticos.

José Luís Alemán, S.J.